Dennisse Montañez
El feminicidio de Sofía Madai Calzada Calzada, una niña de 11 años que soñaba con ser veterinaria, mantiene a su familia en busca de respuestas en el Estado de México.
La menor desapareció el 26 de septiembre, luego de salir de su domicilio en Tultitlán. De acuerdo con los reportes sobre el caso, cursaba sexto de primaria y llevaba una mochila cuando fue vista por última vez.
Tres días después, el 29 de septiembre, integrantes del colectivo de búsqueda Lirios Buscadores, acompañados por elementos de la Guardia Nacional, localizaron un cuerpo a un costado de la autopista Chamapa-Lechería, en la zona de San Martín Obispo, en Cuautitlán Izcalli.

En un primer momento, la víctima permaneció sin identificar y fue trasladada al Servicio Médico Forense. Posteriormente, el 1 de octubre, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México confirmó a la familia, mediante pruebas genéticas, que se trataba de Sofía Madai.
De acuerdo con el testimonio de su madre, Mónica Alejandra, difundido por medios de comunicación, la niña murió por asfixia mecánica por estrangulamiento. La familia también ha señalado que pudo haber sido captada mediante redes sociales, aunque esta posibilidad no ha sido confirmada oficialmente.

El 5 de octubre, la madre acudió a la Fiscalía mexiquense para solicitar información sobre la investigación. También denunció dificultades para acceder a videos de vigilancia que podrían ayudar a reconstruir los últimos movimientos de su hija.
La Fiscalía investiga el caso bajo el protocolo de feminicidio. Hasta la información periodística disponible al 9 de octubre, no se había informado públicamente de una resolución que permitiera identificar y responsabilizar a los agresores.
Mientras continúan las investigaciones, la familia de Sofía Madai exige justicia y respuestas sobre lo ocurrido con la menor, así como avances que permitan esclarecer su desaparición y feminicidio.

