La crisis por la calidad del agua potable en la Zona Metropolitana de Guadalajara llegó al Gobierno federal. La presidenta Claudia Sheinbaum informó que su administración trabaja con el gobierno de Jalisco en un acuerdo para modernizar la infraestructura hidráulica y mejorar el abastecimiento en los hogares.

El anuncio ocurre después de meses de denuncias ciudadanas por agua turbia, con tonalidades amarillas u oscuras, sedimentos y malos olores. Habitantes de Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá han exigido soluciones ante las condiciones del líquido que reciben en sus viviendas.
Durante su conferencia matutina del 8 de octubre, Sheinbaum señaló que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) mantiene conversaciones con las autoridades estatales para concretar un proyecto que permita atender los problemas estructurales del sistema.
IMDEC documenta más de mil 400 reportes por agua de mala calidad
La magnitud de la problemática también aparece en el diagnóstico del Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (IMDEC), que recopiló mil 477 reportes ciudadanos entre marzo y septiembre de 2026, correspondientes a alrededor de 520 colonias.
De acuerdo con la organización, el 84 por ciento de las personas participantes reportó alguna anomalía relacionada con la calidad del agua, principalmente mal olor, turbidez y presencia de sedimentos.
El IMDEC precisó que su registro es una consulta ciudadana abierta y no una encuesta representativa de toda la población metropolitana. Sin embargo, los testimonios permiten dimensionar las quejas de los usuarios y las dificultades que enfrentan para obtener respuesta del organismo operador.
Dejarán de utilizar agua de la presa Las Pintas
Como medida inmediata, el gobierno de Jalisco anunció que dejará de utilizar el agua de la presa Las Pintas y del sistema antiguo de abastecimiento de Chapala cuando las condiciones del líquido no garanticen una mejor calidad.
El gobernador Pablo Lemus Navarro explicó que la decisión busca evitar que el agua de estas fuentes continúe afectando el suministro que llega a las viviendas. De acuerdo con las autoridades estatales, a lo largo del canal de Las Pintas se han detectado descargas irregulares que contribuyen al deterioro del agua.
La medida, sin embargo, implica disponer de un menor volumen para distribuir entre los usuarios. Por ello, el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) prevé aplicar esquemas de rotación o tandeo durante una primera etapa estimada en seis meses, mientras avanzan las obras necesarias.
Las autoridades señalaron que buscarán reducir las afectaciones y pidieron a los habitantes mantenerse atentos a los avisos oficiales sobre la distribución del servicio en sus colonias.
La crisis genera preocupación por posibles riesgos para la salud
El color, los sedimentos y los malos olores del agua han generado inquietud entre las familias, algunas de las cuales han reportado irritaciones y malestares que relacionan con el contacto o consumo del líquido.
El diagnóstico del IMDEC también recoge testimonios de hogares que asocian problemas de salud con el agua que reciben. No obstante, esos reportes por sí solos no permiten establecer una relación causal: para determinar los riesgos es necesario contar con análisis sanitarios y conocer qué contaminantes están presentes.
Mientras persistan cambios inusuales en el color, olor o apariencia del agua, no debe suponerse que es segura para beber o preparar alimentos. La población debe seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias y consultar los avisos del organismo operador sobre la calidad del suministro.
Gobierno federal y Jalisco preparan la modernización hidráulica
Sheinbaum confirmó que la Federación colaborará con el gobierno de Jalisco para financiar y ejecutar parte de las obras necesarias para mejorar el sistema de abastecimiento. Las conversaciones incluyen la participación de Conagua y la definición de responsabilidades entre ambos niveles de gobierno.
Entre los proyectos planteados se encuentra la construcción de un acueducto sustituto Chapala-Guadalajara, cuya ejecución podría tomar alrededor de dos años. La obra busca renovar la conducción del agua y reducir la dependencia de la infraestructura antigua.
También se contempla concluir trabajos pendientes para que el sistema de la presa El Zapotillo opere a mayor capacidad. Según lo anunciado por las autoridades, estas acciones forman parte de una estrategia para mejorar la calidad del agua y fortalecer el abastecimiento en la zona metropolitana.
Habitantes esperan soluciones ante la crisis de agua en Guadalajara
La problemática ha evidenciado las dificultades que enfrenta la infraestructura hidráulica metropolitana y la necesidad de reforzar la vigilancia de la calidad del agua, atender las descargas irregulares y mejorar los mecanismos de respuesta a las quejas ciudadanas. 
Aunque el acuerdo entre la Federación y Jalisco busca avanzar hacia una solución de fondo, aún deben concretarse los detalles financieros y los tiempos de ejecución de las obras.
Mientras tanto, los habitantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara esperan que las medidas anunciadas se traduzcan en una mejora del agua que llega a sus hogares, sin que las restricciones previstas provoquen afectaciones prolongadas al acceso a este servicio básico.
