Dennisse Montañez
La masacre que dejó 11 personas muertas y al menos 10 lesionadas en un campo de fútbol de Salamanca, Guanajuato, estuvo precedida por amenazas directas del Cártel Santa Rosa de Lima (CSRL) contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), lo que refuerza la hipótesis de una disputa territorial entre grupos criminales como causa del ataque.
Autoridades confirmaron que horas antes del tiroteo fueron localizadas dos cartulinas con mensajes intimidatorios atribuidos al CSRL, dirigidos al CJNG. Estos mensajes se han integrado a la investigación como un elemento clave para establecer que la agresión fue parte de la guerra que ambos cárteles mantienen en la región.
El ataque ocurrió el domingo alrededor de las 17:30 horas en la comunidad de Loma de Flores, cuando un grupo armado irrumpió en una convivencia deportiva y abrió fuego contra las personas reunidas al final de un encuentro de fútbol. Diez víctimas murieron en el lugar y una más falleció mientras recibía atención médica; entre los heridos se encuentran una mujer y un menor de edad, seis de ellos aún hospitalizados.

De acuerdo con las primeras líneas de investigación de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), al menos cinco de los fallecidos formaban parte de una empresa de seguridad privada presuntamente ligada al CJNG, lo que habría convertido al grupo en un objetivo directo del ataque.
Las autoridades señalan que la agresión fue perpetrada por Los Marros, brazo armado del Cártel Santa Rosa de Lima, organización dedicada a la distribución de droga, homicidios y extorsión en Salamanca y municipios vecinos. Esta célula estaría bajo el mando de Mario Eleazar Lara Belman, alias “El Negro”, “Camorro” o “Gallo”, identificado como objetivo prioritario por su presunta responsabilidad en el aumento de la violencia en Salamanca, Irapuato y Celaya.
Asimismo, las investigaciones apuntan a la participación de Moisés Soto Bermúdez, quien habría encabezado el grupo de choque involucrado en el ataque. Lara Belman cuenta con orden de aprehensión vigente por homicidio calificado y se le relaciona también con secuestro, extorsión, desaparición forzada y venta de droga.

La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que el Gabinete de Seguridad federal trabaja de manera coordinada con la Fiscalía General de Guanajuato para localizar y detener a los responsables, mientras que desde este lunes se desplegó un operativo conjunto entre autoridades federales, estatales y municipales.
Por su parte, el alcalde de Salamanca, César Prieto, lamentó el ataque y advirtió que el municipio enfrenta una grave ola de violencia. En un mensaje público, señaló que grupos criminales buscan “someter a la autoridad”, pero aseguró que no lo lograrán. También solicitó el respaldo del Gobierno federal y del estatal para recuperar la paz y la seguridad en la región.
El ataque se suma a una escalada violenta en Salamanca. Durante el mismo fin de semana, cinco personas fueron asesinadas en la comunidad de Cuatro de Altamira y una más en San Vicente de Flores. Días antes, se reportó una amenaza con un artefacto explosivo cerca de instalaciones de Pemex, que fue desactivado con apoyo federal.
Salamanca, donde se ubica una de las refinerías más importantes del país, se ha convertido en uno de los epicentros de la violencia en Guanajuato, estado que cerró 2025 como el más violento de México, con más de 2,500 homicidios, de acuerdo con cifras del Gobierno federal.
