Dennisse Montañez
México mantiene un despliegue de alrededor de 800 elementos militares en la frontera de Baja California como parte de la operación binacional “Águila Alta”, implementada en coordinación con Estados Unidos para detectar e inhabilitar drones utilizados por grupos delictivos en actividades relacionadas con el tráfico de personas y drogas.
De acuerdo con la Secretaría de la Defensa Nacional, las acciones se realizan en la zona fronteriza de Tijuana, Baja California, y San Diego, California, pero cada país opera dentro de su propio territorio, en respeto a la soberanía nacional. El operativo se desarrolla del 31 de agosto al 21 de septiembre de 2026.
El secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, explicó este viernes que el despliegue mexicano contempla una franja de aproximadamente cinco kilómetros de extensión, con centro en la zona de Mesa de Otay y una profundidad de 500 metros.

Los militares realizan patrullajes terrestres y cuentan con equipos antidrones móviles y semifijos capaces de inhibir estos dispositivos en un radio de hasta tres kilómetros.
La operación contempla dos fases. La primera se realizó del 31 de agosto al 2 de septiembre, con ejercicios de coordinación y reconocimientos simultáneos en ambos lados de la frontera. La segunda fase, actualmente en desarrollo, contempla el despliegue de fuerzas y equipos especializados para detectar e inhabilitar drones.
Sin embargo, Trevilla Trejo reconoció que hasta este viernes no se han obtenido resultados del lado mexicano. Autoridades de México y Estados Unidos tienen previsto reunirse la próxima semana para intercambiar información y evaluar los resultados de las acciones realizadas.
El operativo forma parte de la cooperación bilateral en materia de seguridad y busca responder al creciente uso de drones comerciales por parte de organizaciones criminales para vigilar los movimientos de las autoridades y facilitar actividades ilícitas en la zona fronteriza.

