Dennisse Montañez
La Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) avanza en el desarrollo de una nueva pastilla anticonceptiva para hombres, un método no hormonal y reversible que busca transformar la participación masculina en la planificación familiar. El medicamento está diseñado para tomarse solo cuando se necesite, aproximadamente una o dos horas antes de la actividad sexual, y su efecto dura alrededor de 24 horas, tiempo durante el cual evita la fecundación.
El proyecto es liderado por Jorge Arturo Torres Juárez, investigador del Laboratorio de Fisiología Celular y Molecular del Centro de Investigación Biomédica Avanzada. Su equipo explica que el fármaco actúa sobre el canal CatSper, una estructura exclusiva de los espermatozoides encargada de permitir la entrada de calcio, elemento clave para que el flagelo se mueva con la energía suficiente para alcanzar el óvulo. Al bloquear este canal, el espermatozoide pierde movilidad y no puede cumplir su función.

A diferencia de los anticonceptivos tradicionales, esta propuesta no afecta la producción de testosterona ni altera la formación natural de espermatozoides, lo que la convierte en una opción puntual y completamente reversible: al dejar de usarla, el canal vuelve a funcionar normalmente y la movilidad espermática se recupera en menos de un día.
Por su naturaleza, no está pensada para encuentros improvisados, sino para parejas estables y con comunicación, donde la planificación sea posible y exista confianza mutua. Los investigadores destacan que esta pastilla no sustituye el uso del condón, pues únicamente evita embarazos, pero no protege contra infecciones de transmisión sexual.

Actualmente, el proyecto se encuentra en fase de pruebas in vitro con espermatozoides humanos. Gracias al apoyo de herramientas de biología computacional, el equipo pudo analizar virtualmente decenas de moléculas y reducir las pruebas de laboratorio a las más prometedoras. De más de 40 opciones, dos destacaron por su precisión para actuar sobre CatSper sin interferir con otras funciones celulares.
El objetivo final es obtener un medicamento seguro, potente y altamente específico, que se elimine del organismo sin dejar efectos secundarios. Según el equipo, esta podría convertirse en una alternativa accesible, práctica y responsable para ampliar las opciones de anticoncepción masculina.
