Vanessa Moreno
A 12 años de la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, la Fiscalía General de la República (FGR) presentó nuevos avances de la investigación, entre ellos el análisis de comunicaciones telefónicas que permitió identificar a 17 personas que no habían sido consideradas previamente y que ahora son sujetas de investigación.
Durante la presentación realizada el 28 de septiembre de 2026, Mauricio Pazarán Álvarez, titular de la Unidad Especial de Investigación y Litigación para el Caso Ayotzinapa, explicó que se revisaron registros telefónicos de 2014 y 2015, particularmente las comunicaciones correspondientes a la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014.

De acuerdo con el funcionario, el nuevo análisis permitió detectar patrones que no habían sido explorados en investigaciones anteriores y reconstruir comunicaciones entre integrantes de Guerreros Unidos, policías municipales y estatales, servidores públicos y personas relacionadas con funerarias.
Una de las líneas que tomó fuerza está relacionada con la funeraria El Ángel y el Servicio Médico Forense (Semefo) de Iguala, Guerrero. Según las autoridades, ambos lugares están siendo investigados por posibles vínculos con integrantes de Guerreros Unidos.

En cateos realizados en la funeraria fueron localizados, entre otros indicios, un resto óseo, un arma de fuego, documentación relacionada con servicios funerarios y un horno crematorio que no contaba con registro oficial. También se encontraron certificados de defunción, documentos de traslado de cadáveres y autorizaciones de inhumación con sellos y firmas oficiales, pero sin llenar.

Las investigaciones posteriores también abarcaron las instalaciones del Semefo. Entre marzo y junio de 2026 se localizaron 23 indicios, incluidos fragmentos óseos, prótesis dentales, restos biológicos, cartuchos, casquillos y documentación. Parte de estos materiales continúa bajo análisis para determinar su origen.
Uno de los hallazgos corresponde a restos humanos encontrados en marzo de 2026 en el patio trasero del Semefo. Las autoridades señalaron que estos restos fueron identificados genéticamente y coincidieron con un fragmento localizado previamente en una fosa clandestina de Taxco, Guerrero; sin embargo, no corresponden a ninguno de los 43 estudiantes desaparecidos.

El análisis de las comunicaciones también permitió rastrear el uso posterior de teléfonos pertenecientes a algunos de los estudiantes. La Fiscalía señaló que uno de los equipos, perteneciente a Julio César Mondragón, fue utilizado posteriormente por el propietario de la funeraria investigada. Otros teléfonos también habrían sido utilizados después de la desaparición por personas vinculadas con funcionarios y policías.
Otra línea busca determinar si alrededor de 17 estudiantes fueron trasladados a la barandilla de la Policía Municipal de Iguala la noche de los hechos. Para ello, la Fiscalía analiza siete declaraciones: cuatro de policías municipales, dos de integrantes de Guerreros Unidos y una de un sobreviviente, además de información obtenida mediante el seguimiento de teléfonos.

El Gobierno federal también informó que la investigación contempla el análisis de posibles irregularidades relacionadas con las videograbaciones de las cámaras de seguridad del Palacio de Justicia de Guerrero, así como una revisión documental y de los expedientes acumulados durante los últimos 12 años.
En paralelo, las autoridades avanzan en la digitalización del expediente del caso. Se trata de alrededor de cinco millones de páginas distribuidas en unos 3 mil tomos, de las cuales se ha digitalizado cerca del 90 %, según lo informado durante la presentación de los avances.

A 12 años de la desaparición de los estudiantes, las autoridades mantienen abiertas distintas líneas para establecer qué ocurrió durante la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014 y determinar el paradero de los jóvenes. La investigación continúa y los indicios localizados en funerarias, el Semefo y otros puntos de Guerrero permanecen sujetos a análisis pericial.
