Omar Maldonado
Las movilizaciones que derivan en actos violentos y la falta de respaldo al comercio establecido están generando afectaciones económicas para los negocios de Cuernavaca, advirtió David Ricardo López Jiménez, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco-Servytur) de Cuernavaca.
El dirigente empresarial señaló que existe un creciente hartazgo entre la población ante los hechos de violencia, particularmente cuando las manifestaciones terminan en actos vandálicos o intimidaciones que afectan a terceros.
“La sociedad está harta de la violencia, de donde venga”, sostuvo López Jiménez, quien consideró que recurrir a la violencia como mecanismo de protesta no contribuye a resolver las demandas sociales y, en cambio, genera afectaciones a ciudadanos y comerciantes.
Aunque aclaró que hasta el momento no se han registrado cierres definitivos de establecimientos como consecuencia directa de las movilizaciones, explicó que existe otro fenómeno que impacta de manera importante al sector: los cierres preventivos.
Detalló que, ante el anuncio de una marcha o manifestación, algunos comerciantes optan por no abrir sus negocios o cerrar anticipadamente para proteger a sus trabajadores, clientes e instalaciones.
“Te avisan que viene una manifestación y lo mejor es bajar la cortina; ¿a qué te arriesgas? No vas a vender, tienes que pagar salarios, renta, luz e insumos. Tú sabes que ese día es un día de pérdida”, expuso.
López Jiménez estimó que mantener en operación una unidad económica representa un gasto de entre 2 mil y 3 mil pesos diarios por trabajador, por lo que suspender actividades cuando las ventas caen a cero representa una pérdida difícil de absorber para los establecimientos.
El presidente de Canaco-Servytur Cuernavaca reconoció que resulta complicado cuantificar las pérdidas económicas ocasionadas por estos cierres, debido a que los comerciantes deben asumir los costos de operación aun cuando no generan ingresos durante esos días.
Añadió que entre los empresarios existe además la percepción de que los daños o pérdidas ocasionados por las movilizaciones difícilmente serán compensados.
Finalmente, López Jiménez llamó a revisar las causas de fondo de la problemática y a generar condiciones que permitan al comercio formal desarrollar sus actividades con mayor seguridad, al señalar que los establecimientos deben cumplir diariamente con el pago de impuestos, salarios, rentas, servicios y diversas regulaciones, sin contar dijo con garantías suficientes ante este tipo de afectaciones.
