Omar Maldonado
El Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca (SAPAC) comenzó a identificar a los principales generadores de aguas residuales en el municipio, con el objetivo de exigirles la instalación de biodigestores y evitar que continúen descargando desechos sin tratamiento en la red de cañadas y barrancas de la capital.
El director general del organismo, Arnoldo Heredia Romero, explicó que las acciones de fiscalización iniciaron con los establecimientos y desarrollos que generan mayores volúmenes de aguas residuales, entre ellos conjuntos habitacionales, hoteles y fraccionamientos.
Señaló que la problemática se extiende por distintas zonas de Cuernavaca debido a la particular geografía del municipio, asentado sobre un amplio sistema de barrancas. Advirtió que buena parte de estos cauces presentan contaminación por descargas de aguas negras que no reciben un tratamiento previo.
Heredia Romero recordó que la normatividad prohíbe la descarga directa de aguas residuales sin tratar hacia cauces naturales, por lo que los responsables que no atiendan el llamado para implementar sistemas de tratamiento podrían hacerse acreedores a las sanciones correspondientes.
Respecto a las descargas provenientes del mercado Adolfo López Mateos hacia la barranca de Amanalco, el titular del SAPAC confirmó que el centro de abasto representa uno de los puntos importantes de generación de aguas residuales en la zona.
Indicó que dentro del proyecto de intervención del mercado se contempla la instalación de un biodigestor para tratar sus aguas servidas y evitar que sean descargadas directamente y sin tratamiento hacia la barranca.
El funcionario destacó que el saneamiento de las barrancas requiere la participación de particulares, comercios y establecimientos, quienes deberán asumir la responsabilidad de tratar adecuadamente sus aguas residuales y contribuir a reducir la contaminación de los cauces naturales de Cuernavaca.
