El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Miguel Ángel Urrutia Lozano, rechazó que choferes y concesionarios del transporte público deban armarse para enfrentar las extorsiones del crimen organizado, como lo sugirió Dagoberto Rivera Jaimes, presidente de la Federación Auténtica del Transporte (FAT), con quien mantiene comunicación constante para atender este problema, especialmente en la Ruta 11, que opera entre Temixco y Jiutepec.
En ese sentido, enfatizó que no comparte la idea de que los transportistas asuman por cuenta propia tareas de seguridad, pues la Mesa de Seguridad ha intensificado los operativos para combatir este delito.
De hecho, señaló que la Guardia Nacional y la policía municipal de Temixco han brindado acompañamiento a las unidades de la Ruta 11, como lo han hecho en los municipios de Yautepec, Tlayacapan y Cuautla.
Precisó que, gracias a estas acciones, se ha logrado la detención de generadores de violencia relacionados con el delito de extorsión, particularmente en Cuautla, donde incluso se ha detectado que algunos choferes han colaborado con grupos criminales en la venta de drogas o colocando calcomanías con símbolos como un osito panda, una barba o un fantasma, utilizadas para exigir cobro de piso.
Agregó que en Cuautla algunos concesionarios incluso acceden a realizar labores de “halconeo” a cambio de pagar solo la mitad de la cuota.
Finalmente, Urrutia destacó la importancia de incorporar tecnología como herramienta de prevención y denuncia en las unidades, como las rutas 1 y 13, que han comenzado a instalar cámaras de videovigilancia y botones de pánico a solicitud de la Federación de Estudiantes Universitarios de Morelos (FEUM).