El obispo de la Diócesis de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, expresó su rechazo a los destrozos registrados en la ciudad durante las marchas por el Día Internacional de la Mujer.
De acuerdo con sus declaraciones, criticó la actuación del llamado “bloque negro”, al señalar que algunas participantes causaron daños a edificios y espacios que forman parte del patrimonio cultural y religioso de la ciudad. El obispo afirmó que es “doloroso” observar cómo se destruyen símbolos religiosos y patrimonio histórico, y consideró que estas acciones generan la percepción de que la Iglesia Católica está en contra de las mujeres, lo cual —dijo— no es cierto.
Castro Castro aseguró que la Iglesia ha apoyado y continuará apoyando a las mujeres; sin embargo, pidió que las manifestaciones no se conviertan en expresiones ideológicas o políticas que deriven en violencia o actos de vandalismo.