Vecinos y pequeños comerciantes de la avenida Atlacomulco, en la colonia Acapatzingo, en Cuernavaca, manifestaron su inconformidad por el presunto trato desigual por parte de inspectores del Ayuntamiento, al señalar que mientras algunos negocios son tolerados pese a ocupar la vía pública, a otros se les intenta retirar de manera agresiva.
De acuerdo con el testimonio de una vecina, su hija, quien vende tacos en la zona, fue amenazada por inspectores municipales para que se retirara en un plazo de 24 horas, pese a que ya había accedido a hacerlo. La denunciante aseguró que, tras una primera visita de personal del Ayuntamiento, un segundo inspector llegó al lugar y presuntamente agredió verbalmente a la joven, advirtiéndole que, de no retirarse, llamarían a la patrulla y le decomisarían su mercancía.
Los vecinos señalaron que esta situación contrasta con la permisividad hacia varias florerías instaladas en la misma avenida, las cuales —afirman— obstruyen banquetas y operan sin que se muestre públicamente la existencia de permisos, pese a encontrarse en una zona habitacional.
Asimismo, denunciaron que estos establecimientos presuntamente operan dentro de un condominio habitacional, donde realizan actividades comerciales, almacenan y distribuyen flores, generan ruido excesivo durante la noche y cuentan con una estructura metálica que aseguran no está autorizada. Indicaron que han presentado escritos y quejas ante el Ayuntamiento sin recibir respuesta, y acusaron que los propietarios de dichos negocios presumen contar con protección de autoridades municipales.
Ante esta situación, los vecinos y comerciantes exigieron que se investigue el caso, se revisen los permisos correspondientes y se aplique la ley de manera equitativa, respetando el carácter habitacional de la zona y los derechos de quienes ahí viven y trabajan.