Una interna del nuevo Centro Estatal de Reinserción Social Femenil Cuernavaca promovió un juicio de amparo ante la presunta falta de atención médica adecuada, luego de la reubicación de las mujeres privadas de la libertad que permanecían en el penal femenil de Atlacholoaya.
En su demanda, la mujer señaló que ha recibido medicamentos, pero aseguró que no le han realizado una revisión médica suficiente, pese a presentar uñas enterradas, dedos inflamados y de color morado, además de mal olor. De acuerdo con su declaración, estas molestias llevaban más de una semana.
La interna también manifestó que padece diabetes e hipertensión y que ha encontrado apoyo en una comandante del segundo turno, quien, según su dicho, procura que las mujeres privadas de la libertad reciban atención.
Juzgado solicita informes sobre el tratamiento médico
Ante estos señalamientos, el juzgado concedió la suspensión de plano y requirió a la titular del centro penitenciario para que, en un plazo de 48 horas, informe sobre la atención médica brindada a la interna.
La autoridad deberá presentar copia certificada del seguimiento y tratamiento médico relacionado con los padecimientos de onicomicosis y uña enterrada. También tendrá que precisar si, tras la valoración correspondiente, la interna requiere un procedimiento quirúrgico para extraer la uña enterrada.
El requerimiento judicial busca conocer las medidas médicas adoptadas en este caso, ocurrido en el nuevo penal femenil de Cuernavaca, habilitado recientemente tras el traslado de las internas desde Atlacholoaya.
