Redacción
En el marco de las celebraciones de Semana Santa, este Jueves Santo las calles de Tetela del Volcán se llenaron de fe, color y tradición con la participación de los emblemáticos sayones, personajes que forman parte central de una de las expresiones culturales más arraigadas del estado de Morelos.

Desde temprana hora, los sayones comenzaron a recorrer el municipio, siendo recogidos en sus hogares para integrarse a las actividades religiosas, un acto que simboliza la unión comunitaria y el inicio de los momentos más significativos de la Pasión de Cristo. La devoción se hizo evidente en cada paso de la procesión, acompañada por habitantes y visitantes que año con año se suman a esta tradición.
Los sayones representan a los soldados romanos vinculados con la crucifixión de Jesucristo y su presencia en Tetela del Volcán data de más de 300 años, convirtiéndose en un símbolo cultural e identitario del municipio.

Ataviados con máscaras de cuero, capas bordadas con imágenes religiosas, machetes y enormes sombreros de papel de colores, destacan por la complejidad artesanal de sus trajes, cuya elaboración puede tardar meses y refleja el trabajo colectivo de las familias.

De acuerdo con autoridades culturales, durante Semana Santa participan cientos de sayones, acompañando distintas celebraciones litúrgicas desde el Jueves Santo hasta el Domingo de Resurrección.

La tradición no solo tiene un significado religioso, sino también cultural, ya que mezcla elementos de la evangelización colonial con costumbres locales, dando como resultado una de las expresiones más representativas de la región.

En los días posteriores, especialmente el Domingo de Resurrección, la festividad alcanza su punto culminante con la quema de los sombreros, un acto simbólico que representa el arrepentimiento de los sayones tras la muerte de Cristo.

Así, Tetela del Volcán reafirma su identidad y mantiene viva una tradición que trasciende generaciones, donde la fe, el arte popular y la participación comunitaria se entrelazan en una de las celebraciones más emblemáticas de Morelos.
