Roberto Becerril
El vicario general de la Diócesis de Cuernavaca, Tomás Toral Nájera, llamó a las autoridades y a la sociedad a no ser indiferentes ante la violencia y las desapariciones que se registran en Morelos, al advertir que las familias, particularmente las madres buscadoras, requieren respuestas y resultados concretos.
Al referirse al caso de la señora Alma, quien exige la localización y entrega de su hijo, el religioso señaló que las instituciones deben demostrar con hechos que están actuando y atendiendo los reclamos de las víctimas y sus familias.
Toral Nájera advirtió que minimizar esta problemática genera desconfianza entre la población y profundiza la incertidumbre de quienes buscan a sus seres queridos. Consideró que, aunque la situación rebasa a una sola institución y requiere la intervención de distintas autoridades, no puede ignorarse el reclamo social.
El vicario general también señaló que el temor se ha instalado entre la población para realizar actividades cotidianas, como salir de casa, trasladarse o regresar a sus hogares.
Por ello, consideró necesario reconocer la realidad que enfrenta Morelos y actuar en consecuencia, con acciones que permitan recuperar la confianza de la ciudadanía y brindar respuestas a las familias afectadas por la violencia y las desapariciones.