Christian Manzo
La emblemática locomotora 279, considerada uno de los principales símbolos ferroviarios de Cuautla, aún tiene posibilidades de ser restaurada y volver a operar, siempre y cuando se realice una evaluación técnica especializada y se lleve a cabo el mantenimiento necesario para recuperar sus condiciones mecánicas.
Así lo señaló Enrique López Márquez, ferrocarrilero jubilado e integrante de la Coalición de Ferrocarrileros Jubilados, quien destacó la importancia de que expertos revisen nuevamente la máquina para conocer su estado actual y determinar las acciones necesarias para su rehabilitación.
Explicó que la última inspección integral se realizó hace aproximadamente diez años, cuando existía la intención de incorporar la locomotora a un proyecto turístico. Sin embargo, desde entonces no se ha efectuado una nueva valoración que permita establecer con precisión el nivel de inversión requerido para ponerla nuevamente en funcionamiento.
López Márquez subrayó que el mantenimiento preventivo es fundamental para evitar un mayor deterioro y conservar la posibilidad de que la histórica locomotora vuelva a recorrer las vías en el futuro.
Recordó que la locomotora 279 llegó a México en 1921 como parte de un grupo de unidades adquiridas en Estados Unidos para fortalecer el sistema ferroviario nacional tras los daños ocasionados durante la Revolución Mexicana.
Asimismo, relató que años después la máquina fue enviada a un depósito de chatarra, donde permaneció hasta que fue rescatada y sometida a un proceso de rehabilitación en 1980.

Desde entonces, la locomotora 279 se ha convertido en un referente del patrimonio ferroviario de Cuautla y en una de las piezas históricas más representativas de la región, conservando un importante valor cultural e histórico para las nuevas generaciones.