La Secretaría de Desarrollo Agropecuario del Gobierno de Morelos estableció una política de “cero tolerancia a los actos de corrupción” y fijó una serie de obligaciones para las personas servidoras públicas de la dependencia.
Entre las disposiciones se establece que, en el cumplimiento de sus responsabilidades, el personal deberá abstenerse de solicitar, aceptar o recibir regalos, dádivas, beneficios, favores o cualquier ventaja indebida.
El pronunciamiento institucional señala que ningún servidor público podrá justificar conductas contrarias a la legalidad, la ética pública o la integridad bajo el argumento de que responde a instrucciones de superiores, usos administrativos o prácticas institucionales.
Asimismo, la disposición obliga al personal a declarar, reportar y atender oportunamente cualquier conflicto de interés que pueda comprometer la objetividad de su desempeño. También prohíbe el uso indebido de información privilegiada.
Como parte de las medidas, la dependencia fortalecerá los mecanismos de denuncia para que sean accesibles, confidenciales y seguros, además de garantizar que no existan represalias contra quienes reporten de buena fe posibles irregularidades.
El documento establece que los bienes y recursos públicos deberán utilizarse exclusivamente para fines oficiales. También señala que las personas servidoras públicas tienen la obligación de denunciar cualquier hecho que pudiera constituir una falta administrativa o un acto de corrupción.
La política es de observancia obligatoria para todo el personal de la Secretaría, sin importar su nivel jerárquico, régimen de contratación, cargo o comisión. Además, incluye a quienes prestan servicios profesionales, realizan prácticas profesionales o cumplen con el servicio social.
El pronunciamiento fue publicado en el Periódico Oficial “Tierra y Libertad”, donde se formalizan las disposiciones que deberán observar quienes colaboran en la Secretaría de Desarrollo Agropecuario de Morelos.

