Omar Maldonado
Integrantes de los Bienes Comunales de Tejalpa se manifestaron este lunes frente al Palacio de Gobierno para denunciar el avance de la invasión y el deterioro ambiental dentro de la reserva natural protegida Parque Estatal El Texcal, considerada uno de los principales pulmones ecológicos de la zona metropolitana de Morelos.

Los comuneros señalaron que, de las más de 400 hectáreas que conforman esta área natural, al menos 200 ya se encuentran ocupadas de manera irregular, situación que ha derivado en la construcción de viviendas, la tala de árboles, la contaminación de mantos acuíferos y la afectación de diversas especies de flora y fauna.
Durante la protesta, los manifestantes exigieron la intervención inmediata de las autoridades estatales y federales para frenar el crecimiento urbano irregular que continúa avanzando dentro de la reserva ecológica.

Al respecto, Isabel Espinoza Reyes, tesorera del Comité de Bienes Comunales de Tejalpa, denunció que la ocupación ilegal del área protegida sigue creciendo sin control, provocando severos daños ambientales y poniendo en riesgo el equilibrio ecológico de la región.
Los comuneros recordaron que hace aproximadamente dos décadas El Texcal fue declarado reserva ecológica protegida con el objetivo de preservar sus recursos naturales. Sin embargo, aseguraron que actualmente poco queda de aquella protección, ya que incluso los señalamientos que identificaban la zona como área protegida se encuentran abandonados y deteriorados.
Espinoza Reyes explicó que, aunque existen predios con propietarios legítimos dentro de la zona, la normatividad vigente prohíbe su venta para fines habitacionales, por lo que consideró indispensable reforzar la vigilancia y garantizar la aplicación de la ley para evitar nuevas invasiones.
Asimismo, destacó que será necesaria una estrecha coordinación entre los gobiernos municipal, estatal y federal para detener la ocupación irregular del parque estatal y fortalecer las acciones de conservación ambiental.


Los denunciantes advirtieron que, de no implementarse medidas inmediatas para proteger El Texcal, el daño ecológico podría agravarse de manera irreversible, afectando no solo a la biodiversidad de la zona, sino también a los mantos acuíferos y a las futuras generaciones que dependen de este importante ecosistema.