El presidente del Tribunal de Justicia Administrativa (TJA), Guillermo Arroyo Cruz, aclaró que el expediente relacionado con el caso de la Cazahuatera está radicado en la Cuarta Sala, por lo que corresponde exclusivamente al magistrado titular resolver los asuntos relacionados con este procedimiento.
Arroyo Cruz explicó que los siete magistrados del Tribunal trabajan de manera independiente y que cada uno tiene bajo su responsabilidad los expedientes que le son asignados por turno.
Por ello, precisó que el presidente del TJA no interviene en las decisiones de las salas ni puede ordenar a los demás magistrados cómo resolver un expediente.
En el caso específico de la Cazahuatera, señaló que desconoce incluso los detalles del procedimiento, debido a que el expediente corresponde a la Cuarta Sala.
Precisó que cualquier determinación sobre el asunto, incluida una eventual suspensión del acto impugnado, debe ser tomada por el magistrado titular de dicha sala, dentro del procedimiento correspondiente y con base estrictamente en la legislación aplicable.
El presidente del Tribunal reiteró que su función se limita a representar al órgano y administrar sus recursos, por lo que no tiene facultades para intervenir en los expedientes que corresponden a las demás salas.
Asimismo, recordó que las resoluciones del TJA pueden ser recurridas mediante los mecanismos legales previstos, por lo que las partes pueden acudir a las instancias judiciales correspondientes.
