Redacción
Productores del campo en Morelos enfrentan incertidumbre ante el inicio del próximo ciclo agrícola, debido a condiciones climáticas atípicas que podrían impactar de manera significativa la producción de granos básicos.
El secretario general de la Central Campesina Cardenista (CCC), Humberto Sandoval Zamora, alertó que las lluvias registradas entre finales de marzo y principios de abril no corresponden al comportamiento habitual del temporal, lo que genera preocupación entre los agricultores.
De acuerdo con el dirigente, los pronósticos del Servicio Meteorológico señalan la posible presencia del fenómeno climático conocido como “El Niño”, que podría provocar precipitaciones irregulares y menor disponibilidad de agua durante los meses clave para el desarrollo de cultivos como maíz y sorgo.
Aunque el ciclo de siembra de temporal generalmente inicia en junio, las lluvias anticipadas no garantizan buenas cosechas. Por el contrario, existe el riesgo de que las precipitaciones disminuyan en etapas críticas del crecimiento, afectando el rendimiento de las plantas.
Bajo este escenario, la producción podría reducirse considerablemente, incluso hasta un 50%, señaló Sandoval Zamora. Mientras que en condiciones favorables se pueden alcanzar rendimientos de hasta 10 toneladas por hectárea, en periodos con escasez de lluvia la cifra puede descender a apenas 4 o 5 toneladas.
Ante este panorama, el sector agrícola se mantiene atento a la evolución del clima, para tomar decisiones que permitan mitigar posibles afectaciones en las cosechas.