Omar Maldonado
El inadecuado manejo y desecho de envases vacíos de plaguicidas y fertilizantes utilizados en las huertas de aguacate representa una grave amenaza para el suelo y los mantos acuíferos de Morelos, advirtió Ángel Vázquez, integrante de la rama productiva del aguacate en Cuernavaca. Explicó que los residuos químicos que permanecen en los recipientes pueden filtrarse con las lluvias, afectar los microorganismos del suelo y contaminar fuentes de agua que abastecen a comunidades cercanas.
Ante este panorama, exhortó a los productores a seguir el protocolo de “lava, perfora y entrega”, una práctica considerada esencial para garantizar la inocuidad y la sostenibilidad del campo en Cuernavaca y, en general, en Morelos. Destacó que los envases deben entregarse en los centros de acopio autorizados, como el ubicado en Xalostoc, donde se realiza su disposición adecuada.
Vázquez explicó que, una vez realizado el triple lavado, los envases deben perforarse para impedir su reutilización. Esta medida evita que sean empleados para almacenar agua, alimentos u otros productos, además de desalentar su comercialización ilegal al dejarlos inservibles para un nuevo llenado, contribuyendo así a reducir los riesgos para la salud y el medio ambiente.