Omar Maldonado
Han pasado cuatro años desde que Jesús Andrés Salgado Estrada desapareció en la Plaza de la Tecnología, en pleno centro de Cuernavaca. Desde entonces, su ausencia ha marcado la vida de su familia, que no ha dejado de buscarlo ni un solo día.
Su hermana, Cinthya Salgado Estrada, recuerda con claridad la última vez que supieron de él. Jesús Andrés, quien se dedicaba a la reparación de celulares, se dirigía a su lugar de trabajo como cualquier otro día. Sin embargo, nunca llegó. Desde ese momento, el silencio se volvió parte de la rutina familiar.
A pesar de las denuncias y la insistencia, señala que hasta ahora la Fiscalía General del Estado no ha registrado avances en la investigación. Ante la falta de resultados, la familia decidió unirse a colectivos de búsqueda, con la esperanza de encontrarlo con vida.
La desaparición de Jesús Andrés no solo dejó un vacío entre sus hermanos, sino también en su hogar. Estaba casado desde hacía aproximadamente cuatro años y es padre de tres niñas: Sophia, Ambar y Kathya, quienes hoy tienen 10, 7 y 5 años de edad. Su ausencia, dice Cinthya, ha sido devastadora para ellas.
Entre lágrimas, hace un llamado directo a su hermano: que se comunique, que dé alguna señal. “Nunca hemos dejado de buscarlo, nos ha destrozado su ausencia”, expresa.
Asimismo, exhortó a las autoridades a redoblar esfuerzos y brindar mayor apoyo a las familias que enfrentan la desaparición de un ser querido, una situación que, afirma, no debería enfrentarse en soledad. Mientras tanto, la esperanza sigue siendo el motor que impulsa a su familia a continuar la búsqueda