Dennisse Montañez
Un devastador accidente aéreo sacudió la ciudad de Ahmedabad en India, este jueves 12 de junio, cuando un avión de Air India, un Boeing 787-8 Dreamliner con destino a Londres Gatwick, se estrelló pocos minutos después del despegue, impactando de lleno contra un edificio del campus médico del BJ Medical College. Las autoridades han confirmado la muerte de al menos 213 personas, incluyendo pasajeros, tripulantes y estudiantes que se encontraban en tierra.

El vuelo AI171 había despegado del aeropuerto Sardar Vallabhbhai Patel alrededor de las 13:05 hora local, con 230 pasajeros y 12 tripulantes a bordo. Sin embargo, apenas unos minutos después, la aeronave emitió una señal de emergencia (“Mayday”) y comenzó a descender abruptamente. Testigos reportan que el avión parecía volar inusualmente bajo, antes de chocar violentamente contra un bloque residencial del campus universitario, provocando una explosión seguida de un incendio masivo.
“Escuchamos un rugido ensordecedor y, segundos después, todo tembló. Salimos corriendo y vimos humo negro saliendo del hostal de médicos”, relató Anjali Mehta, estudiante de segundo año de medicina.
Equipos de emergencia, bomberos, el ejército indio y brigadas médicas se movilizaron de inmediato para realizar labores de rescate entre los escombros. A pesar de los esfuerzos, la magnitud del siniestro ha dejado un saldo trágico: además de las víctimas a bordo, al menos cinco estudiantes de medicina murieron en tierra, y más de 40 personas resultaron heridas, varias de ellas de gravedad.
Hasta el momento, solo una persona ha sido rescatada con vida del fuselaje calcinado, y permanece hospitalizada en estado crítico.
El Ministerio de Aviación Civil de la India ha iniciado una investigación junto con representantes de Boeing y General Electric, fabricantes del avión y sus motores respectivamente. Los primeros indicios apuntan a una posible falla técnica grave durante el ascenso inicial, aunque no se descarta el error humano o factores externos. Las cajas negras ya han sido recuperadas.
El Boeing 787-8 Dreamliner era considerado uno de los aviones más seguros y avanzados tecnológicamente del mundo. Este accidente representa el primero con víctimas mortales en ese modelo desde su introducción en 2011, y el más grave de la historia para la aerolínea estatal india.


