La reciente intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, ocurrida la madrugada del sábado 3 de enero y que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro, ha abierto un debate que va más allá de la política internacional: ¿está en riesgo la sede estadounidense del Mundial 2026?
En redes sociales y medios internacionales comenzó a circular la duda sobre si la FIFA podría sancionar a Estados Unidos desde el ámbito deportivo, incluso con la posibilidad extrema de retirarle la organización de la Copa del Mundo, que compartirá con México y Canadá.
¿Qué dice la FIFA sobre conflictos geopolíticos?
Hasta ahora, la FIFA no ha emitido una postura oficial sobre la operación militar. Sin embargo, en octubre de 2025, su presidente Gianni Infantino reiteró que el organismo busca usar el futbol como herramienta de unidad, aunque reconoció que la FIFA no puede resolver conflictos geopolíticos.

¿Puede la FIFA sancionar a Estados Unidos?
De acuerdo con los Estatutos de la FIFA (artículos 16 y 17), el organismo no sanciona a países, sino a federaciones nacionales. En este caso, cualquier medida recaería sobre la U.S. Soccer, no directamente sobre el Estado estadounidense.
El reglamento permite suspender o expulsar a una federación solo si:
- Incumple obligaciones económicas.
- Viola gravemente los estatutos o decisiones de la FIFA.
- Pierde su estatus como autoridad del futbol en su país.
No existe una cláusula que permita retirar la sede de un Mundial por la participación de un país en un conflicto armado.
La verdadera clave: viabilidad y seguridad
Más que un “castigo”, el riesgo para Estados Unidos como sede depende de si el Mundial se vuelve inviable. La FIFA solo toma decisiones drásticas cuando no puede garantizar:
- Seguridad para jugadores y aficionados.
- Movilidad y operación logística.
- Cumplimiento de contratos y compromisos comerciales.
¿Qué haría la FIFA en un escenario de tensión prolongada?
Históricamente, la FIFA opta por:
- Mantener un discurso de neutralidad.
- Exigir garantías adicionales de seguridad.
- Preparar planes alternos para mover partidos específicos.
- Reconfigurar sedes solo en un escenario extremo.
Con una demanda récord de boletos y un impacto económico multimillonario, el incentivo del organismo es proteger el torneo, no desmantelarlo.

¿Cómo afecta a México y Canadá?
Si Estados Unidos dejara de ser sede —un escenario hoy lejano— el impacto sería regional:
- Menor flujo turístico compartido.
- Presión logística y aérea.
- Pérdidas económicas para los tres países.
Para México, el riesgo no es ganar más partidos, sino que el Mundial pierda estabilidad y confianza.
La sede del Mundial 2026 no peligra
La FIFA no puede quitarle automáticamente el Mundial 2026 a Estados Unidos por su intervención militar en Venezuela. Solo si el conflicto escala al punto de hacer inviable la seguridad y operación del torneo, el organismo podría tomar medidas mayores.
La decisión no sería política ni moral, sino práctica: seguridad, contratos y continuidad del espectáculo.