El expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, enfrentan nuevos cargos penales en Estados Unidos relacionados con una presunta conspiración para cometer tortura contra opositores políticos y ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela.
La nueva acusación fue presentada ante una corte federal de Manhattan y se suma a los cargos por narcotráfico que ambos ya enfrentaban. De acuerdo con los fiscales estadounidenses, Maduro habría autorizado y supervisado un sistema de represión que recurría a detenciones arbitrarias, violencia y tortura para mantener el control político.
El documento judicial menciona presuntos actos de tortura que incluyen descargas eléctricas, golpes y asfixia. También señala que entre las presuntas víctimas habría ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela.

Según la acusación, uno de los casos habría ocurrido en 2013, cuando un militar venezolano fue detenido bajo sospecha de participar en un intento de golpe de Estado. Los fiscales sostienen que durante su interrogatorio habría sido sometido a descargas eléctricas y otras formas de violencia.
Otro caso mencionado corresponde a 2022, cuando un ciudadano estadounidense detenido en Venezuela fue presuntamente sometido a golpes y descargas eléctricas después de ser acusado de conspirar para asesinar a Maduro.
Maduro y Flores permanecen detenidos en Nueva York desde enero de 2026, después de ser capturados en Caracas durante una operación estadounidense. Ambos se han declarado no culpables de los cargos relacionados con narcotráfico que enfrentaban previamente.
El proceso judicial continuará en Estados Unidos. El juicio está programado para comenzar el 1 de junio de 2027, mientras la defensa de Cilia Flores también busca que pueda continuar su proceso bajo arresto domiciliario por motivos de salud.
