Dennisse Montañez
La preocupación internacional aumentó por un posible caso de peste neumónica en la región de Irkutsk, Siberia, luego de que una trabajadora de un instituto de investigación especializado en peste muriera el pasado 2 de octubre a causa de una neumonía de origen desconocido.
Ante la incertidumbre sobre las causas de su fallecimiento, la Embajada de Estados Unidos en Moscú emitió una alerta sanitaria y recomendó a sus ciudadanos no viajar a Rusia y abandonar el país lo antes posible. Washington también solicitó al gobierno ruso información adicional sobre el caso y las medidas sanitarias implementadas.
La situación también es vigilada por la Unión Europea. El Comité de Seguridad Sanitaria de la UE analizó el caso junto con representantes de los Estados miembros, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC). Sin embargo, hasta ahora no se han tomado medidas adicionales debido a la falta de información concluyente.
La OMS ha solicitado a Rusia detalles sobre las pruebas realizadas a la mujer fallecida y a sus contactos, además de información sobre las razones que llevaron a implementar medidas de vigilancia sanitaria. La organización reconoció que todavía no cuenta con información suficiente para realizar una evaluación completa del riesgo.

La preocupación se centra en la posibilidad de que se trate de peste neumónica, una forma grave de peste causada por la bacteria Yersinia pestis que puede transmitirse entre personas mediante gotas respiratorias durante un contacto cercano. No obstante, el ECDC señaló que hasta el momento no existen reportes de casos secundarios ni evidencia de una transmisión sostenida entre humanos.
Por su parte, las autoridades sanitarias rusas han rechazado que exista un brote confirmado. Rospotrebnadzor sostiene que la trabajadora, identificada como Daria Shipílova, de 28 años, murió por una neumonía cuya causa aún no ha sido determinada y aseguró que las pruebas realizadas no encontraron los patógenos relacionados con su trabajo.
Este jueves, el organismo ruso también desmintió versiones sobre un supuesto segundo caso de peste neumónica relacionado con la fallecida y afirmó que esas informaciones no corresponden con la realidad.
Mientras Rusia asegura que no existe evidencia de un brote, la OMS, Estados Unidos y organismos europeos mantienen la vigilancia y presionan para obtener información más precisa que permita determinar si existe algún riesgo para la población y para otros países.
