El papa León XIV lanzó un llamado contundente para establecer regulaciones firmes sobre la inteligencia artificial y evitar que su desarrollo quede guiado únicamente por intereses económicos o políticos. Lo hizo a través de “Magnifica Humanitas” (“Humanidad Magnífica”), la primera encíclica de su pontificado, en la que aborda el impacto de la IA en ámbitos como el trabajo, la guerra, la economía y la dignidad humana.
El documento, esperado desde que el pontífice estadounidense señaló a la inteligencia artificial como “el mayor desafío de la humanidad”, critica lo que define como una “cultura del poder” detrás de la carrera tecnológica, especialmente en el desarrollo de sistemas militares automatizados y métodos de guerra a distancia.
Durante la presentación oficial en el Vaticano, León XIV afirmó que “hay que desarmar la IA” y evitar que se convierta en una herramienta de dominación, exclusión o muerte. Además, sostuvo que no es aceptable dejar decisiones irreversibles o letales en manos de sistemas automatizados, postura que marca diferencias con políticas impulsadas por el gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que ha promovido la desregulación tecnológica.
En la encíclica, el Papa advierte sobre el riesgo de que unas cuantas empresas privadas concentren datos, recursos y poder tecnológico, situación que —afirma— representa un peligro para las sociedades y particularmente para los sectores más vulnerables, como niñas, niños y trabajadores.
León XIV insistió en que no basta con hablar de ética de forma general, sino que es necesario crear marcos jurídicos sólidos, organismos independientes de vigilancia y políticas públicas capaces de supervisar el desarrollo de la IA. También pidió que los avances tecnológicos estén orientados al bien común y no únicamente a la acumulación de riqueza o poder.
El documento fue recibido como una referencia importante para el debate internacional sobre inteligencia artificial. Especialistas del sector tecnológico, académicos y representantes religiosos coincidieron en que podría convertirse en un texto clave para gobiernos, investigadores y empresas que participan en la construcción y regulación de estas tecnologías.
Entre los asistentes a la presentación estuvo Christopher Olah, cofundador de Anthropic, quien respaldó el llamado del Papa a establecer controles externos y vigilancia independiente sobre la IA. El Vaticano ha mantenido durante años diálogo con empresas de Silicon Valley para analizar el impacto humano y social de estas tecnologías.
La encíclica también aborda el temor creciente por la sustitución de empleos humanos y el debilitamiento de capacidades intelectuales ante el avance acelerado de la inteligencia artificial. León XIV subrayó que “la persona humana es un fin y no un medio”, y advirtió que la búsqueda de ganancias no puede justificar la pérdida sistemática de empleos ni la degradación de la dignidad laboral.
En uno de los apartados que más llamó la atención en redes sociales, el pontífice citó al escritor J. R. R. Tolkien y una frase atribuida al mago Gandalf en The Lord of the Rings, donde se habla de la responsabilidad de combatir el mal y dejar un mejor futuro para las próximas generaciones.
El texto fue firmado el 15 de mayo, en el aniversario número 135 de Rerum Novarum, documento histórico de la doctrina social de la Iglesia católica que abordó los derechos laborales durante la Revolución Industrial. León XIV considera que la revolución tecnológica actual plantea desafíos similares a los de aquella época, pero ahora en el terreno digital y de la inteligencia artificial.
