Dennisse Montañez
Apenas tenía 800 gramos al nacer y, durante sus primeros meses de vida, tuvo que luchar por salir adelante. Once años después, Emma Victoria Vázquez Castillo se convirtió en una de las protagonistas de una competencia internacional de aritmética mental, al conseguir un reconocimiento que puso en alto el nombre de México.
Originaria de Tampico, Tamaulipas, Emma obtuvo la Copa Grand Champion en el Campeonato Internacional de Aritmética Mental realizado en Panamá. De acuerdo con información publicada por Milenio, la estudiante resolvió 70 operaciones matemáticas en menos de cinco minutos y sin equivocaciones.
En el encuentro participaron alrededor de 920 menores procedentes de 20 países, por lo que su resultado destacó entre los competidores.

De una complicación al desafío de aprender de otra manera
Emma nació a las 27 semanas de gestación, con un peso de apenas 800 gramos. Después de permanecer hospitalizada durante 75 días, enfrentó otra dificultad: desarrolló retinopatía del prematuro, una enfermedad que afectó su visión.
Aunque actualmente puede distinguir luces, su discapacidad visual no le ha impedido explorar distintas actividades ni desarrollar sus capacidades académicas. Para lograrlo, su familia ha buscado opciones educativas que respondan a sus necesidades.
Durante su formación escolar, encontró apoyo en docentes que buscaron alternativas para facilitar su aprendizaje, entre ellas herramientas como el braille.

El ábaco la acercó a las matemáticas
El talento de Emma para los números comenzó a desarrollarse con el método ALOHA Mental Arithmetic, un programa que utiliza el ábaco para enseñar cálculo mental.
Su preparación requirió adaptar los ejercicios a su condición visual. En lugar de depender de materiales que no podía consultar de manera convencional, practicó con operaciones dictadas en voz alta y otros recursos accesibles.
Con disciplina y acompañamiento, fue avanzando en distintas competencias. En 2025 consiguió el primer lugar de su nivel en un certamen estatal realizado en Tampico y después participó en una competencia nacional en Pachuca, Hidalgo.
Su participación en Panamá representó un nuevo paso en ese recorrido y culminó con la obtención de la Copa Grand Champion.
Emma también sueña con ser doctora
Fuera de las matemáticas, practica atletismo en el Club Lagartos de Tampico, donde realiza actividades deportivas junto con personas ciegas y con debilidad visual.
Entre sus aspiraciones está convertirse en doctora, una meta que acompaña con sus estudios y entrenamientos.
La experiencia de Emma también refleja los retos que enfrentan las familias para encontrar espacios educativos accesibles y la importancia de que las escuelas adapten sus métodos de enseñanza.
A sus 11 años, su triunfo internacional muestra que una discapacidad visual no impide desarrollar habilidades académicas cuando existen oportunidades, acompañamiento y herramientas adecuadas.
