Vanessa Moreno
Un impresionante hallazgo arqueológico salió a la luz frente a las costas de Mazara del Vallo, en el oeste de Sicilia: buceadores italianos localizaron los restos de un barco romano de aproximadamente 2,100 años de antigüedad, acompañado por cientos de ánforas que permanecieron en el fondo del mar durante siglos.
El naufragio se encuentra a unos cinco kilómetros de la costa y a 46 metros de profundidad. De acuerdo con las primeras estimaciones, la embarcación habría navegado entre los siglos II y I antes de nuestra era, durante la época de la República romana.
El descubrimiento fue posible después de que pescadores alertaran sobre la presencia de restos en la zona. Posteriormente, la unidad de protección del patrimonio cultural de los Carabinieri realizó las labores de inspección y documentación con apoyo de buzos y cámaras submarinas.
Los investigadores estiman que la embarcación tenía aproximadamente 21 metros de largo por seis metros de ancho y transportaba alrededor de 500 ánforas.
Entre las piezas identificadas destacan ejemplares del tipo Dressel 1A, recipientes de cerámica utilizados durante ese periodo principalmente para transportar vino. También se han identificado otros tipos de ánforas, lo que podría aportar información sobre el origen y destino de las mercancías.
Además, en el sitio fueron encontrados elementos relacionados con el barco, entre ellos dos cepos de ancla de plomo, lo que refuerza la importancia del hallazgo para conocer cómo eran las embarcaciones y las actividades comerciales de aquella época.
El ministro italiano de Cultura, Alessandro Giuli, calificó el descubrimiento como uno de los hallazgos de arqueología subacuática más importantes de los últimos años.
La ubicación del naufragio resulta especialmente relevante. Sicilia ocupaba una posición estratégica dentro de las rutas marítimas del Mediterráneo y funcionaba como un importante punto de conexión comercial durante la expansión romana.
Los especialistas ahora realizarán nuevos estudios para determinar con mayor precisión la antigüedad del barco, el origen de su cargamento y su posible destino. También se implementarán medidas para proteger el sitio arqueológico y evitar que las piezas sean dañadas o extraídas de manera ilegal.

El hallazgo se suma a otras investigaciones recientes sobre naufragios de época romana en aguas sicilianas. En junio de 2026, la Región de Sicilia informó sobre nuevos análisis del pecio de Capo Mulini, cuyos restos están aportando información sobre las rutas comerciales de la Sicilia republicana y el origen de las mercancías transportadas.
Así, más de dos milenios después de su hundimiento, el barco frente a Mazara del Vallo vuelve a convertirse en una ventana al pasado y podría ayudar a reconstruir cómo funcionaba el comercio marítimo en el Mediterráneo antiguo.

