En México, hay una bebida que se ha convertido en parte esencial de las celebraciones decembrinas: la cerveza Noche Buena, un estilo Bock mexicano que solo se comercializa durante la temporada invernal, entre octubre y diciembre.
Originaria de la histórica Cervecería de Orizaba y actualmente parte del portafolio de Bohemia bajo la producción de Heineken México esta cerveza se remonta a 1924, cuando fue elaborada por primera vez como una “reserva de la casa” para consumo familiar en Navidad. Desde entonces, su producción y venta se limitaron al fin de año, reforzando su carácter de edición limitada y su asociación con las festividades decembrinas.
La Noche Buena se distingue por su color ámbar oscuro o rojizo profundo, espuma cremosa y un perfil de sabor que combina maltas tostadas con notas de caramelo, frutos secos y especias suaves. Con un contenido de alcohol alrededor de 5.9%, esta Bock ofrece un equilibrio entre dulzor y amargor, lo que la hace ideal para acompañar los platillos tradicionales de la época, como romeritos, pavo o bacalao.
Más que una bebida, la cerveza Noche Buena se ha consolidado como un símbolo cultural de la Navidad en México, un producto esperado cada año que evoca sabor, tradición y el espíritu de celebración familiar.
