Dennisse Montañez
Una supuesta invasión extraterrestre provocó momentos de alarma en Estados Unidos hace 88 años, cuando miles de personas escucharon por radio un relato que parecía informar sobre la llegada de seres de otro planeta. Sin embargo, todo formaba parte de una dramatización que terminaría convirtiéndose en uno de los episodios más recordados de la historia de la comunicación.

La transmisión ocurrió la noche del 30 de octubre de 1938, cuando el actor y director Orson Welles, de apenas 23 años, encabezó una adaptación radiofónica de la novela de ciencia ficción La guerra de los mundos, escrita por el británico H. G. Wells y publicada en 1898.
El programa, presentado a través de la cadena CBS como parte de la serie The Mercury Theatre on the Air, utilizó un formato poco convencional para la época: en lugar de contar la historia como una obra de teatro tradicional, simuló una transmisión informativa que era interrumpida constantemente por supuestos reportes de última hora.
La narración comenzó con música en vivo, pero posteriormente fue interrumpida por boletines que advertían sobre extrañas explosiones detectadas en Marte. Conforme avanzaba el programa, los supuestos reporteros informaban sobre la caída de un objeto en Grovers Mill, Nueva Jersey, y la aparición de criaturas extraterrestres que comenzaban a atacar a la población.
La interpretación de los actores, los efectos de sonido y el estilo de los reportes hicieron que la historia pareciera una cobertura periodística en tiempo real. Algunos radioescuchas que sintonizaron la transmisión cuando ya había comenzado no escucharon las advertencias iniciales que aclaraban que se trataba de una obra de ficción.

La reacción incluyó llamadas a estaciones de radio, periódicos y autoridades. También se reportaron personas que buscaron información sobre lo que estaba ocurriendo y otras que expresaron temor ante la supuesta invasión. Aunque durante años se habló de un pánico generalizado en todo el país, investigaciones posteriores señalaron que la magnitud de la reacción fue exagerada por algunos medios de comunicación.

Al día siguiente, Orson Welles ofreció explicaciones ante la prensa y aseguró que la intención nunca había sido hacer creer al público que una invasión extraterrestre estaba ocurriendo realmente.
Con el paso del tiempo, aquella transmisión se convirtió en un referente de la historia de la radio y en un ejemplo del impacto que pueden tener los medios de comunicación cuando una narración ficticia adopta la apariencia de una noticia.
A casi nueve décadas de aquel episodio, La guerra de los mundos sigue siendo recordada por demostrar cómo el sonido, la interpretación y el formato informativo pueden influir en la percepción de la audiencia, una lección que mantiene vigencia en la era de las noticias falsas y la desinformación.

