Dennisse Montañez
El Gobierno de México modificó el área de restricción pesquera en el Alto Golfo de California, donde habita la vaquita marina, al reducir de 11 mil 106 a mil 562 kilómetros cuadrados la superficie en la que está prohibido utilizar redes de enmalle. La decisión busca atender las dificultades económicas que enfrentan las familias pescadoras de San Felipe, Baja California, debido a las limitaciones impuestas para proteger a esta especie.
La medida representa una reducción aproximada del 86 por ciento de la superficie restringida y abre la posibilidad de realizar actividades pesqueras en zonas que anteriormente estaban sujetas a mayores limitaciones. El Gobierno federal ha argumentado que busca equilibrar la conservación de la biodiversidad con el bienestar de las comunidades que dependen de la pesca para obtener sus ingresos.

Sin embargo, la decisión también genera preocupación ambiental, debido a que las redes de enmalle pueden atrapar accidentalmente a la vaquita marina y provocarle la muerte por ahogamiento. Esta especie, endémica del Alto Golfo de California, se encuentra en peligro crítico de extinción y su población continúa siendo extremadamente reducida.

Como parte de las medidas de protección, se mantiene la Zona de Tolerancia Cero, un polígono de aproximadamente 225 kilómetros cuadrados donde existen restricciones específicas para evitar actividades que pongan en riesgo a la vaquita marina. El nuevo esquema también contempla disposiciones sobre las artes de pesca y la vigilancia de las embarcaciones.
La modificación ocurre en medio de las inconformidades de pescadores de San Felipe, quienes han señalado afectaciones a su actividad económica y diferencias con las autoridades respecto a las restricciones y los límites permitidos para la captura de especies comerciales.
El cambio reabre el debate sobre cómo garantizar el sustento de las comunidades pesqueras sin comprometer la supervivencia de uno de los mamíferos marinos más amenazados del mundo. El reto será determinar si las nuevas condiciones permiten recuperar la actividad económica y, al mismo tiempo, mantener medidas eficaces para evitar la captura incidental de vaquitas marinas.

