El Día de Muertos es una de las tradiciones más representativas de México. Durante esta celebración, las familias preparan ofrendas para recibir simbólicamente a las almas de sus seres queridos fallecidos. Aunque las fechas principales son el 1 y 2 de noviembre, algunas costumbres populares contemplan un calendario que comienza desde el 27 de octubre y asigna un significado particular a cada jornada.
Estas creencias también incluyen a las mascotas fallecidas, así como a personas que perdieron la vida en circunstancias trágicas, accidentes o por causas naturales. Entre estas fechas destaca el 29 de octubre, dedicado, según algunas versiones de la tradición, a quienes murieron ahogados.
¿Para quién es la ofrenda de muertos el 29 de octubre?
De acuerdo con algunas creencias populares, el 29 de octubre está dedicado a las almas de las personas que fallecieron por ahogamiento.
Esta fecha forma parte de las distintas interpretaciones del calendario de Día de Muertos, que contempla jornadas previas al 1 y 2 de noviembre para recordar a diferentes grupos de difuntos.
Aunque esta costumbre se mantiene presente en algunas regiones y hogares mexicanos, no existe una regla general que obligue a colocar una ofrenda específica para cada día. Muchas familias acostumbran a instalar sus altares únicamente durante las fechas principales, mientras que otras siguen las tradiciones de sus comunidades.
¿Qué se pone en la ofrenda el 29 de octubre?
Para las ofrendas dedicadas a las personas que fallecieron ahogadas, algunos de los elementos simbólicos que pueden colocarse son:
- Vaso con agua: representa la pureza y permite saciar simbólicamente la sed de las almas que regresan a visitar a sus seres queridos.
- Velas blancas: simbolizan la luz que guía a las almas durante su camino de regreso al hogar.
Estos elementos pueden acompañarse de los objetos tradicionales que forman parte de los altares de Día de Muertos:
- Fotografía de la persona fallecida: permite identificar a quién está dedicada la ofrenda y mantener presente su recuerdo.
- Copal e incienso: se utilizan para aromatizar y purificar simbólicamente el espacio.
- Flor de cempasúchil: sus pétalos representan el camino que guía a las almas hasta la ofrenda.
- Papel picado: representa el aire y aporta color a los altares.
- Comida y bebidas favoritas: se colocan como una muestra de cariño y para recordar los gustos de los seres queridos.

Día de Muertos: ¿qué almas se recuerdan del 27 de octubre al 2 de noviembre?
De acuerdo con distintas creencias populares, cada jornada tiene una dedicatoria especial. Este calendario puede variar dependiendo de las costumbres de cada región y familia.
- 27 de octubre: se recuerda a las mascotas fallecidas. Algunas familias colocan agua y alimentos para recibir simbólicamente a sus animales de compañía.
- 28 de octubre: se dedica a las personas que murieron de manera trágica, en accidentes o circunstancias repentinas.
- 29 de octubre: se recuerda a quienes fallecieron por ahogamiento.
- 30 de octubre: se honra a las almas olvidadas, aquellas que no tienen familiares o personas que las recuerden.
- 31 de octubre: algunas tradiciones dedican esta fecha a los niños que fallecieron antes de recibir el bautismo.
- 1 de noviembre: se conmemora a los niños fallecidos, también conocidos como angelitos.
- 2 de noviembre: es el Día de los Fieles Difuntos, jornada dedicada a recordar a las personas adultas que fallecieron.
Estas fechas forman parte de las interpretaciones populares de la celebración y no constituyen un calendario único para todo México.
¿Cuándo se coloca y cuándo se retira la ofrenda de Día de Muertos?
En algunos hogares, los preparativos de la ofrenda comienzan durante los últimos días de octubre, con el propósito de tener listo el altar para recibir simbólicamente a las almas.
El momento de colocarla depende de las costumbres familiares y regionales. Algunas familias comienzan desde el 27 de octubre, mientras que otras esperan hasta el 31 de octubre o el 1 de noviembre.
Por lo general, las ofrendas se mantienen durante las jornadas principales de la celebración y se retiran después del 2 de noviembre. En ciertos hogares, esta actividad se realiza hasta el 3 de noviembre.
¿Qué representa el Día de Muertos para las familias mexicanas?
Más allá de las fechas y los elementos que integran los altares, el Día de Muertos representa una oportunidad para recordar a quienes fallecieron, compartir historias familiares y transmitir las tradiciones de generación en generación.
La celebración combina raíces indígenas con elementos de la tradición católica y refleja la diversidad cultural de México. Por ello, las formas de conmemorarla cambian entre regiones y comunidades.
A través de las ofrendas, las familias mantienen vivo el recuerdo de sus seres queridos y encuentran una manera simbólica de reunir nuevamente sus memorias con las costumbres, los sabores y los aromas que marcaron sus vidas.
